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DOS VARONES

Artículo
 

            Dos varones estaban de pie en la sima de una montaña. Podían divisar hacia un lado y otro dos panoramas muy diferentes; el uno, regado por un río, se veía frondoso e invitador; el otro un tanto árido, parecía no ofrecer nada al peregrino.

De repente, uno de estos varones, el más anciano, le dice al otro, mucho más joven que él: No podemos seguir así, tu gente y la mía pelean mucho y tú y yo somos como hermanos, no haya altercado entre nosotros. Escoge hacia dónde quieres ir, si vas a la derecha, yo iré a la izquierda; si vas a la izquierda, yo iré a la derecha.

            El más joven, con toda una vida por delante, en forma un tanto egoísta, escoge la llanura regada por el Jordán, pues le recuerda las historias de su abuelo respecto a un huerto que Dios plantó y también unos lugares muy placenteros cerca de Egipto por donde recién habían transitado, y sin pensarlo más, emprende el viaje hacia la tierra fértil, dejando al anciano para que tomara los terrenos áridos del lado opuesto.
            Uno de estos varones fue Lot, el otro Abraham (Génesis 13:1-18).

            ¿Qué hace usted cuando se abre una encrucijada en su futuro? ¿Qué parámetros usa para tomar una decisión? ¿Cómo sabe que su elección fue la óptima?

            Un sabio de la antigüedad dijo: No me des pobreza ni riquezas; mantenme del pan necesario; no sea que me sacie, y te niegue, y diga: ¿Quién es Jehová? O que siendo pobre, hurte, y blasfeme el nombre de mi Dios.

            El camino fácil, puede ser engañoso, como lo fue para Lot. Cada día se acercó más a Sodoma, ciudad llena de maldad; y si no hubiera sido por la intercesión de Abraham ante Dios y por la misericordia divina, hubiera perecido en Sodoma cuando Dios hizo llover fuego y azufre sobre ella y la convirtió en una expansión estéril y sin vida. Es lo que hoy se llama el Mar Muerto.

            Abraham, en cambio, al andar como peregrino por los terrenos áridos y difíciles, nunca se olvidó de Dios; cada día levantaba un altar y le rogaba que en su misericordia le diera lo necesario para vivir y lo guardara de los que pudieran amenazar su vida. Cavaba un pozo y hallaba agua y todo lo necesario para él, sus sirvientes y su ganado, llegando a ser un hombre rico y muy respetado por sus vecinos.

            ¿Tiene que tomar una decisión respecto a su futuro? No tome el camino fácil donde se le ofrece dinero y todas las comodidades, al final se encontrará que habrá ganado mucho, pero perdido su carácter amable, apacible y bondadoso, y lo más preciado: su alma, pues en los momentos en que todo marcha bien, se olvidará de Dios y corre el riesgo que Dios se olvide de usted.

            Tome el camino que le ofrece dificultades, éstas le harán acercarse a Dios; elija el camino que va en ascenso, el esfuerzo hará que nazcan destrezas y habilidades como bendición de Dios para su vida; no importa que por él transiten pocos, pues es de pocos la gloria.

            Si el camino que eligió le obliga a orar cada día y a buscar la dirección de Dios y a ejercer su fe, será de los grandes en el reino de los cielos, pero también, de los que gozan de paz y tranquilidad en la tierra y no conocen la derrota y la desdicha.

            ¡Antes de decidir, vea qué le ofrece Dios!

 

Pluma

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