Un yugo es un artefacto con el que se unce a dos animales formándose una yunta para trabajar. Así pasan parte del tiempo juntos, haciendo la labor, la cual, por el yugo que llevan ambos, es armoniosa.
Empezamos con el oído, este debe estar atento a la sabiduría y si "el temor del Señor es la sabiduría" (Job 28:28), toda la atención de los hijos deberá estar puesta en cómo vivir bajo ese temor. Convencidos de que él conoce nuestros caminos (Job 23:10) y sus ojos siguen la huella de nuestros pasos y escudriña nuestro corazón.
Conforme a esto, la vida bajo el yugo del temor a Dios los hará sensibles para escuchar y ver las necesidades de alrededor y esforzarse a proceder con justicia (Neh. 5:1-13; Ro. 12:13; Ef 4:28); para comprometerse a una vida limpia, igual a aquello bajo lo cual viven (Sal. 19:9); para ver que los días de su vida, la cual en el temor de Dios, será larga, tienen propósito, al no estar dedicada ni al mal ni al engaño, porque se ha conducido en verdad (Sal 34:11-14; Pr. 8:13; 10:27) y algo que es necesario en todo tiempo o para cuando se tiene solo sustento y abrigo, que aprendan a estar contentos con ello ya que es lo mejor, a diferencia de la abundancia vivida en la turbación ( Pr. 15:16; Fil. 4:11; 1 Ti. 6:8)
Este estilo de vida lleva al conocimiento de Dios, "a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo. que sigue la verdad en amor" (Ef. 4:13,15);
Vivir bajo el temor de Dios es acudir al aula divina donde se imparte la asignatura por excelencia, la de la sabiduría, teniendo como maestro al Señor. Los que de allí egresan, lo hacen, no bajo juramento o protesta de guardar y hacer guardar, sino bajo el principio de que a la honra precede la humildad (Pr.15:33)
Envianos tu duda o comentario sobre este artículo
/
Imprime (PDF)
Responsable: Publicaciones "El Sembrador".
Para escuchar su punto de vista nos ponemos a sus órdenes en elsembrador@elsembrador.org.mx