Interfuerza

SERIE: Personajes de la Navidad

JOSÉ: VARÓN JUSTO

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Varón, prometido de María, de oficio carpintero, perteneciente a la casa de David (Lc. 1:27); así se decía de los que eran descendientes del rey David. Vivía en Nazaret de Galilea.

Una situación delicada

De José no leemos que al enterarse que la mujer que amaba estaba embarazada, haya querido llevar el caso ante los ancianos de la ciudad para que María sufriera las consecuencias de lo que el veredicto legal llamaba "vileza" (Dt. 22:21). Aunque la ley estaba de su lado, el corazón de José no albergó nunca el sentimiento que impulsara sus pasos para ir ante los ancianos y denunciar el agravio del que era objeto; ni tampoco se dice que haya caído en la desesperación ante la noticia, y que por ello fuera a reprocharle a María, lo que seguramente, le estaría doliendo en lo más profundo de su ser (Mt. 1:18-20).

Estar en los planes de Dios

Dios estaba considerando a José dentro de sus planes y María debía tener junto a ella, a este varón, lo necesitaría, ya que tanto María como el niño que estaba por nacer iban a requerir de cuidados (Lc. 2:17,45,48; Mt. 2:13.23). El desenlace de la historia en las Escrituras nos dice que José entendió los planes maravillosos de Dios.

Su mayor virtud

La Biblia dice que José era justo (Mt. 1:19), esta virtud en José, necesaria para los planes divinos, no comenzó a formarse en él por lo sucedido, él era justo porque el Señor había formado en él esa justicia, justicia que como en la mayoría de los varones de quien se dice que lo fueron, tenía que ver con las decisiones que había tomado en la vida; estamos seguros que amaba a María y que no cambiaría su amor en aborrecimiento; tenía un compromiso, mas que con ella, delante de Dios, por lo que se propuso hacer lo que fuera necesario para que sobre María, su prometida, no cayera la deshonra; la evidencia más clara del porqué José era justo la tenemos en su obediencia, porque no tiene argumentos para negarse a los planes divinos, una vez que le fueron confirmados (Mt. 1:19,20,24).

Los planes de Dios se cumplen

Transcurrieron los meses después de esto y los designios del Señor tuvieron un perfecto cumplimiento. Los profetas habían dicho que Belén sería el lugar donde nacería el Hijo de Dios, y un edicto imperial de empadronamiento el que lleva a José de Nazaret a la ciudad de David, Belén, para ser empadronados, donde allí, al cumplirse los días de su alumbramiento, María da a luz a su hijo primogénito, lo envuelve en pañales y lo acuesta en un pesebre, porque no hubo lugar para ellos en el mesón (Lc. 2:1-6). ¡La profecía se había cumplido!

Los sucesos posteriores a esto nos permiten ver a José cumpliendo el rito de la ley, ¡era lo justo!, y maravillado de todo lo que se decía del niño Jesús (Lc. 2:19,33).

Podemos afirmar que José cumplió con los planes que Dios tenía para su vida y no dudamos que tuvo que ver con lo que el evangelista Lucas relata sobre el crecimiento del niño Jesús (Lc. 2:40,52).

Estimado lector, aquí está otro personaje con un ejemplo notable a seguir. Dios tiene planes para usted, estos pueden ser para salvación u obediencia. ¿Los conoce?, ¿cómo se cumplen en usted los planes de Dios?

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