| |
¿Cómo es nuestra perspectiva cuando contemplamos a nuestro mundo y la manera como van las cosas? El porcentaje de malas noticias que escuchamos diariamente sobrepasa enormemente a las buenas. Seguridad, economía, política, salud, comunicación, todo en lo que queramos pensar, nos llena de inquietud al preguntarnos: ¿Quién tiene la solución? ¿Por dónde ha de venir el paliativo para tanto infortunio? ¿Quién tiene la respuesta?
Las naciones sobrepobladas necesitan... ¿qué? ¡Mucho! ¡Todo! ¿Un mendrugo de pan, unos trapos para vestir?... ¡un afecto puro donde encontrar refugio!
Al navegar en internet, usted, ¿qué espera encontrar? Seguridad, placer, comprensión…
Alguien escribió:
Buscando amor, al rosal me acerqué,
Buscando amor, hacia el bosque vagué;
Mas la rosa me espinó,
Y la cruz un árbol fue,
Y en mi búsqueda toda, nada encontré.
Busqué amor en un amigo apreciado,
Busque amor en un credo olvidado;
Mas mi amigo contestó:
“Eso mismo busco yo”,
Y el credo exigente, me desanimó.
Mas un día oí la historia
Del incomparable amor,
Del Dios que envió a su Hijo:
A Cristo mi Salvador,
Y ahora sé lo que es el amor:
En Dios confiar, su presencia gozar.
Él me ama en verdad,
A pesar de mi maldad,
Y su amor es mío por la eternidad.
Le invitamos que hoy clame usted a Dios, y su vida cambiará.
|

|