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¿Qué es la vida?

Reflexión
 

El célebre inventor Tomás A. Edison, el creador de la bombilla eléctrica, a los 67 años perdió sus laboratorios en Nueva Jersey en un devorador incendio una noche de diciembre de 1914. Las pérdidas fueron cuantiosas. Se dice que era un hombre extraordinario, que ante la adversidad no se dejaba abatir; al día siguiente del desastre,  entre las ruinas humeantes de aquellos edificios que habían abrigado tantos de sus proyectos, sonriente dijo: Hay un gran valor en las calamidades. Se queman todos nuestros errores. Gracias a Dios podemos comenzar de nuevo.

Santiago nos hace reflexionar con su pregunta: “¿Qué es vuestra vida?” (Santiago 4:14); hoy es, mañana, ¿quién sabe? Ciertamente la vida en esta tierra es muy incierta, y carecemos de la sabiduría necesaria que nos dé la respuesta así como las razones de aquellos cambios drásticos que nos sumergen en angustiante depresión. Ante una calamidad, una inundación, una enfermedad, un accidente, una traición ¿tenemos la fuerza o entereza necesarias para mantenernos en la vertical, o ¿nos rendiremos ante la desesperación?

Dios en su Palabra se ha dignado explicarnos la causa, pero también nos presenta la solución. La causa es el pecado, aquello que está en contra de sus designios; lo que lleva al hombre a caminar contrariamente a sus propósitos. Pero a aquellos que le reconocemos como Dios y Señor nos pide que confiemos completamente en su sabiduría, en su amor y en su poder, para proseguir hacia el mañana con esperanza.

¿Está dispuesto a comenzar de nuevo? No importa qué esperanzas, sueños o relaciones hayan quedado destruidas en la vida; con la ayuda de Dios, pidiéndosela en oración podrá salir triunfantes sobre cualquier mal. El consejo del Señor es olvidar las cosas que quedan atrás y proseguir adelante en nuestra peregrinación (Filipenses 3:13,14). El Señor ha de librarnos del pasado, algunas veces,  mediante dolorosas pérdidas, con el propósito de que tengamos un mañana más fructífero (2 Corintios 12:8-10).

Pluma

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